::::CUARTO DE MILLA El origen del Cuarto de Milla se remonta al siglo XVII, cuando ingleses, irlandeses y escoceses, por motivos políticos, emigran hacia América del Norte y forman allí sus primeras colonias. Con ellos se llevaron veloces y elegantes caballos Pura Sangre Inglés, los cuales fueron cruzados con aquellos animales de origen Árabe y Turco, con el fin de lograr ejemplares capaces de aclimatarse a las tierras y al clima americano. De este cruzamiento surgen caballos con músculos fuertes y capaces de correr cortas distancias más rápido que cualquier otra raza. Los ingleses no abandonaron sus viejos hábitos, como lo fue siempre el gusto por las carreras de caballos. En los estados de Carolina y Virginia los colonizadores, ahora prósperos latifundistas, dedicaban los domingos a su pasatiempo preferido: las carreras de caballos, que eran organizadas en las principales calles de las ciudades del Sur. Como normalmente esas calles no tenían más de un cuarto de milla (402 mts.) la raza recibió el nombre de esta medida de distancia. Hoy el Cuarto de Milla es el caballo más difundido en el mundo. En Uruguay la Sociedad de Criadores Cuarto de Milla fue creada el 15 de marzo de 1980. En ese entonces, un grupo de criadores uruguayos ya habían adquirido animales en los Estados Unidos, y el 30 de diciembre de 1980, con la llegada de 49 animales, entre hembras, machos y potrillos al pie de sus madres, se concreta la primera importación de caballos de la raza. El Cuarto de Milla tiene una cabeza relativamente corta, de forma bien piramidal y de hocico ñato, con la frente amplia entre los ojos y el perfil recto. Sus ojos son grandes y pardos, de expresión bondadosa y mirada alerta cuando está en movimiento. Su hocico es fino y de ollares amplios, las orejas son cortas y activas y su quijada es grande. La cruz es de altura media, pero bien definida. Su dorso es corto, con lomo especialmente lleno y fuerte, con un costillar profundo y bien arqueado. Su cabeza se junta con el cuerpo formando un ángulo de 90 grados. Su tórax es amplio, de gran perímetro y cuenta con una fuerte masa muscular. La gama de pelajes es muy amplia, no aceptándose ni los pintos, ni los manchados, ni los albinos. Lo que distingue realmente al Cuarto de Milla son sus cuartos traseros. Son anchos y pesados, deben ser bien llenos, con abundante musculatura en el muslo, babilla y pierna, prolongándose abajo, hasta la articulación del garrón. Existen algunas diferencias entre los animales destinados a trabajar con ganado y los que son criados para carrera. La mayoría de estas diferencias son de carácter morfológico. Su talla se ubica entre 1,40 y 1,65 metros y esta amplia diferencia le aporta a la raza la producción de animales para diversos usos, como pueden ser el salto, el trabajo de campo, las carreras, la equitación, el polo, entre otros. Los ejemplares Cuarto de Milla se caracterizan por ser caballos fuertes, resistentes, vivaces, sensibles y dóciles. Son muy inteligentes, cosa que se pone de manifiesto al trabajar con ganado. Su velocidad, equilibrio y agilidad lo hacen excelente para este tipo de trabajo, ya que son capaces de parar y girar sobre sí mismo con gran rapidez. Por su obediencia es una raza de caballos de fácil entrenamiento y manejo. Su conformación es a la vez elegante y fuerte, armónico en el andar y de gran docilidad. El Cuarto de Milla está catalogado como el caballo más versátil del mundo. En nuestro país se llevan a cabo diferentes pruebas para calificar sus virtudes, siendo las más comunes rienda, estacas, barriles y embretada de novillos. |
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