::::NUESTRO CAMPO

Con sus 16 millones de hectáreas fértiles, con pastos naturales y pasturas mejoradas, Uruguay, es un país agropecuario por excelencia. Su superficie es de 176.000 km2 , caracterizándose por un clima templado sin grandes variaciones entre sus estaciones extremas (invierno y verano). Entre los recursos con que cuenta Uruguay, cabe identificar el clima, el agua, los recursos humanos y el suelo. Su clima templado, con abundantes precipitaciones, aguadas y bosques, topografía suave, sin grandes elevaciones, con tierra fértil y numerosos ríos y arroyos, lo transforman en un territorio ideal para la producción agropecuaria. Uruguay cuenta con un buen índice pluviométrico, una amplia red hidrográfica y una de las reservas de agua dulce subterránea más importantes del mundo, todos factores que contribuyen a su riqueza agropecuaria.

El agua en estas diversas fuentes es necesaria para la vida de nuestro ecosistema, regula el clima y es uno de los dones de la naturaleza que es necesario preservar. Las lluvias, que se producen en forma abundante e irregular a lo largo de todo el año, alcanzan registros promedios de 1.300 milímetros anuales.

Nuestro principal ecosistema, la pradera, presenta variaciones estaciónales importantes en cuanto a los volúmenes de pasto producidos, con bajas importantes en verano y fundamentalmente en invierno. La variación de la oferta forrajera se relaciona con la resistencia de las especies vegetales de cada estación y las características de los distintos suelos.

Mientras en la agropecuaria tradicional, la abundancia y calidad de los recursos naturales explican gran parte de la competitividad del sector, el recurso humano ha pasado a ser el factor decisivo en cualquier emprendimiento productivo. Es así, que la gente vinculada a la producción constituye uno de los recursos más importante de la agropecuaria nacional. A diferencia de otros países de América Latina, el Uruguay cuenta con un importante grado de alfabetización y educación básica de su población, tanto en el medio urbano como en el rural, con una población que posee una larga tradición vinculada a la producción agropecuaria.

Si bien la mayor parte de las explotaciones pueden considerarse familiares y no empresariales, todas ellas tienen un definido carácter comercial. Según el Censo Agropecuario del año 2000, hay 189.838 personas residiendo en las explotaciones agropecuarias, de las cuales 111.915 son hombres y 78.077 son mujeres. De este total, unos 157.009 son trabajadores permanentes (con 111.711 hombres y 45.094 mujeres).

De los suelos del Uruguay, apenas el 1,3% de los mismos son considerados “improductivos” , lo cual refleja el gran potencial de este recurso , con predominancia de suelos con un horizonte superficial oscuro, rico en materia orgánica y bien estructurados en sus condiciones naturales, lo que hace que el territorio nacional cuente con un alto índice de superficie explotada de manera productiva.

La superficie productiva del Uruguay representa el 93% del territorio. La ganadería ocupa más de 13,5 millones de hectáreas, es decir el 83% de la superficie utilizada, basada mayoritariamente en el campo natural.

Entre los años 1980 y 2000, producto de la creciente inversión de los productores en pasturas mejoradas, la superficie de campo natural disminuyó en 980.000 hectáreas , pasando del 80% al 71,1% de la superficie dedicada a la ganadería. Este incremento de campo mejorado se da en varias de las modalidades de mejoramiento: praderas cultivadas (convencionales o en siembra directa), siembra en cobertura sobre campo natural, fertilizaciones en cobertura y cultivo forrajeros anuales.

El porcentaje de campo natural y mejorado varía en las diferentes zonas del país, concentrándose las áreas con pasturas mejoradas en el Sur y el Litoral Oeste del territorio (asociadas a las zonas de producción lechera y agrícola-ganadera).

El Censo del año 2000 registra una superficie total con pasturas plurianuales mejoradas de 1,9 millones de hectáreas, equivalentes a 11,5% del área natural total. Además, el 4% de la superficie total del territorio nacional está ocupada por bosques artificiales, con un total de 660 mil hectáreas en el año 2002. Todo este conjunto de virtudes hacen que Uruguay presente las condiciones óptimas para las distintas producciones agropecuarias. Es así que más del 70% de las ventas al exterior provienen de productos agrícolas o agroindustriales, siendo la carne, la lana, el arroz, los lácteos. la madera y los cítricos los principales rubros exportables del país.