::::LA PRODUCCIÓN

LA CARNE - Nuestro país se ha caracterizado por producir carnes de excelente calidad, tanto para la exportación como para el consumo interno, lo que ha llevado a que las carnes uruguayas sean reconocidas en el mundo entero.

La producción de carne en Uruguay se orienta hacia el ganado bovino y en un segundo plano a la cría de ovinos. La producción de carnes rojas, si bien ha constituido desde siempre un pilar de la economía de nuestro país, ha adquirido mayor relevancia en los últimos años a partir de un sostenido incremento de la faena y un fuerte impulso exportador.

A pesar de su reducida superficie Uruguay está entre los 10 principales exportadores de carne vacuna y ovina del mundo, exportando el 80% de la carne vacuna producida, con Brasil , Europa, Estados Unidos, Canadá, Israel y Rusia como principales destinos.

Mientras la carne bovina se envía al mercado europeo y americano mayoritariamente, la carne ovina se exporta principalmente hacia países de Medio Oriente.

Los uruguayos estamos acostumbrados a comer carnes de primer nivel, producidas en condiciones naturales, siendo la carne parte esencial en nuestra dieta. El consumo de carne bovina por habitante es uno de los más elevados del mundo, superando los 50 kilos anuales de promedio por persona. Algo similar ocurre con el consumo de carne ovina, el que se concentra a nivel de los predios agropecuarios, con un registro anual que supera los 6 kilos por habitante.

Nuestros animales son alimentados únicamente con proteínas vegetales, en ausencia de productos o subproductos de origen animal. Está prohibido por ley el uso de todo tipo de hormonas o estimulantes del crecimiento en la alimentación del ganado.

Aún contando con un mayor desarrollo tecnológico, otras regiones no consiguen producir carnes similares a las uruguayas. Esta diferencia se explica fundamentalmente por las condiciones de praderas naturales que tiene el país, así como también por el mejoramiento genético que durante años se viene llevando a cabo por parte de las cabañas.

Estos avances se pueden apreciar en exposiciones como la Rural del Prado y otras de la región, donde los ejemplares uruguayos son presentados con singular éxito.

Las razas británicas, continentales, índicas y cruzas marcan la amplia oferta genética con que cuenta el productor en nuestro país para realizar su propia selección y desarrollar rodeos con diferentes rasgos y aptitudes productivas.

Nuestro sistema de producción está basado en pasturas nativas y caracterizado por el pastoreo conjunto de bovinos y ovinos a cielo abierto, sin estabulación (utilización de establos) y en total armonía con el ambiente. La forma en que se realiza la producción contempla criterios de cuidado ambiental y bienestar animal, con un uso cuidadoso de los recursos naturales. El manejo sanitario de los animales es otro elemento de real importancia dentro de la cadena de producción de los establecimientos ganaderos. La declaración de país libre de aftosa con vacunación abre al Uruguay la perspectiva de conquistar nuevos mercados y a la vez competir en mejores condiciones.

Uruguay es además uno de los cinco países en el mundo que ha sido declarado libre de “vaca loca”, lo que también asegura que la carne uruguaya es sana y que su consumo no ocasiona ningún problema.

Desde el 1° de setiembre de 2006 rige en Uruguay el sistema nacional de trazabilidad para el ganado bovino, mediante el cual los animales, desde su nacimiento, son identificados individualmente con un dispositivo (la caravana) que permite su rastreo a lo largo de toda la vida. Esta información permitirá para el caso de la carne vacuna seguir el movimiento de este alimento en las etapas de producción, industrialización y distribución. A partir del año 2009 todo el rodeo bovino del Uruguay tendrá identificación individual, mecanismo que servirá para brindar a los consumidores aún mayores garantías sobre la calidad de nuestras carnes.

El Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Carnes (INAC) aseguran el cumplimiento de todas las exigencias que imponen los mercados, en los aspectos higiénicos, sanitarios y comerciales.

LA LANA - El Uruguay puede considerarse un país lanero. La industria que rodea a la producción de lana es una de las más importantes del país, y en el medio rural la crianza de ovinos constituye un importante rubro.

Al igual que en el caso de la carne, la principal característica de la producción lanera uruguaya es la calidad. Los factores climáticos y las condiciones naturales de los suelos permiten que el Uruguay pueda exportar importantes volúmenes de lana.

La lana producida por nuestro país es reconocida por su homogeneidad, calidad, color y largo de mecha. Se trata principalmente de lanas de finura media, destinadas a la fabricación de tejidos planos, tejidos de punto industriales o artesanales, alfombras, revestimiento de interiores y tapizado de vehículos.

Los lanares se esquilan una vez en el año, y desde hace algún tiempo atrás, se comenzó a implementar un proceso de acondicionamiento de la lana, tendiente a obtener un vellón de gran calidad, de cara a lograr el acceso a los mercados más importantes.

El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) es la institución que defiende los intereses de los productores ovinos de todo el país, promoviendo el desarrollo sustentable del rubro. Desde 1970 ha trabajado en este tema, considerando que el proceso de esquila es de suma trascendencia en la cadena de agregado de valor para la fibra. Con este objetivo se ha implementado el plan de acondicionamiento SUL, un programa para la introducción de un sistema de cosecha que permite valorizar las características de las fibras.

El plan abarca una serie de normas que garantizan que la lana, desde sus primeras etapas de producción, está siendo manejada con el objetivo de maximizar su versatilidad y su valor.

Esto ha generado un cambio en las técnicas de esquila, pasando ya desde hace un tiempo atrás de la tijera manual a la máquina eléctrica y de la esquila tradicional a la Tally – Hi, sistema que permite un mejor aprovechamiento del vellón, reduciendo el porcentaje de fibras cortas , puntas quemadas y otras impurezas, además de un mejor tratamiento de las ovejas.

Las mejoras introducidas en los últimos años en la cosecha de la lana (esquila), con su acondicionamiento y embolsado en bolsas plásticas, sin que exista contaminación con otro tipo de fibras, asegura un producto de muy buena calidad.

Uruguay exporta más del 90% de la lana que produce, con distintos grados de procesamiento. Nuestras lanas poseen características propias de alto valor para los procesos industriales y los productos que con ellas se fabrican. Las principales características son: buen rendimiento al lavado y al peinado; buena resistencia; buen largo y diámetro de fibra; buena voluminosidad; y ausencia de contaminación vegetal y química.

La industrialización de la lana se hace en nuestro país con excelente tecnología para el lavado y peinado, procesos a partir de los cuales se obtiene el Top, principal forma en la que se exportan la mayoría de nuestras lanas.

El total de lana producido en Uruguay es de aproximadamente 40 millones de kilos por año, un 60 % de esa la lana se exporta como Top y un 10 % en etapas posteriores al Top.

LA LECHE - Nuestro país cuenta con una importante cuenca lechera, que produce cerca de 1.500 millones de litros de leche anuales, a partir de un rodeo de 800.000 vacunos, predominantemente de la raza Holando.

Hay cerca de 4.600 predios lecheros en el país, la mayoría con una superficie menor a 500 hectáreas, ocupando cerca de un 1:000.000 de hectáreas, representando el 6% de la superficie total del Uruguay.

Los establecimientos rurales dedicados a la explotación lechera, están concentrados en la zona sur del país, están dotados de tecnología avanzada y basan la alimentación del ganado en forrajes y praderas artificiales, lo que permite alcanzar rendimientos muy importantes.

En Uruguay el 80% del producto de los tambos se lleva a plantas industriales y el consumo promedio de leche de la población nacional es de 342 litros por habitante y por año.

De los 4.600 productores lecheros, la mayoría trabajan dentro de un sistema en el cual la leche es industrializada en forma de cooperativa, pero existen también otras formas de industrialización privadas, como el caso de la producción artesanal de quesos.

Los productos lácteos uruguayos se comercializan mayoritariamente en el exterior, exportándose grandes volúmenes, a diversos mercados de la región y el mundo, generando importantes ingresos para la economía nacional.

Los principales mercados están dados en más de 25 países. Allí se colocan principalmente quesos, leche en polvo, leche y manteca.